domingo, 29 de marzo de 2020

EL COVID DESDE MI TERRAZA - DIA CATORCE


DIA CATORCE – SABADO 28 DE MARZO 

PRIMERA PRORROGA

 

  

      Hoy ha salido el sol para saludar a la primavera que se supone está llegando y también para recordarnos que por cada día que pase va a oscurecer más tarde. Desde luego es de agradecer, pero a mi estos cambios de hora no me gustan nada. Dicen que los van a quitar, que este es el último año con un ir y venir de horas para arriba y para abajo. Queda por ver si es verdad y también con que horario nos quedamos, si el de verano o de invierno.

      Creo que en Europa deberíamos ponernos de acuerdo porque si no, menudo lío. Claro que si no nos ponemos de acuerdo con el corona virus ¡cómo nos vamos a poner de acuerdo con algo tan sencillo como la hora! A nosotros nos toca realmente el horario de Canarias y de Gran Bretaña, de hecho, el meridiano Greenwich pasa por mi pueblo, así que lo deberíamos tener bastante claro. Pero como cada uno tiene sus ideas, pues ya se verá.

      Estoy convencida de que las calles de las ciudades y pueblos españoles nunca han estado tan vacías. Resulta extraño ver La Gran Vía madrileña, las Ramblas de Barcelona o los alrededores del Guggenheim en Bilbao sin gente ni coches, sin movimiento alguno. Es raro, y al mismo tiempo aterrador porque parece el fin del mundo. Hay confinamiento total, solo actividades esenciales permitidas, lo que se traduce en calles desiertas que muestran la triste soledad de un planeta que se está apagando.

      Estamos en fin de semana y los rayos de sol son aprovechados por los vecinos para salir a la terraza. También me apunto porque es un buen momento para hablar con ellos, cada uno en su idioma y resulta divertido comprobar que no hace falta más que un poco de voluntad para entenderse, a pesar de que las lenguas son distintas. Aunque en el fondo da un poco de rabia. Ellos llevan en España 15 o 20 años y no hablan el idioma. No han sabido, no han podido o no han querido aprender.

      Todos nos lamentamos de la situación, pero comprendemos que este confinamiento es absolutamente necesario, aunque nos vendría bien pasear de cuando en cuando. A ver si alguien es capaz de organizarlo.

      Seguimos también muy informados sobre el Covid 19 pero la verdad es que estoy empezando a cansarme. No de la información en sí, es necesario conocer la evolución de la pandemia, pero sí de forma en la que se está presentando. Parece una carrera o un concurso para ver qué país tiene más enfermos o más muertos y si estos aumentan más o menos en un mismo día. Es lamentable. Pero nada, abren cada telediario con las cifras como si fueran los números de la primitiva. ¡A ver quién gana más!

      Dicen que nos quedan otras dos semanas, pero yo calculo que hasta mayo no veremos la luz y aun así espero que no abran fronteras y dejen entrar a todo el mundo sin las medidas sanitarias necesarias. Ya conté que tengo vecinos extranjeros que van y vienen como si esto fuera el paraíso vacacional sin tener en cuenta el riesgo que corren tanto ellos como los de este país. No sabemos y ellos tampoco saben si traen consigo el virus o no. En fin. No entiendo.

     ¿Cómo se puede ser tan irresponsable? Y digo lo mismo con respecto a los que en estos días se saltan las normas a la torera para divertirse o estar con amigos.

       

 

 








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