martes, 28 de abril de 2020

EL COVID DESDE MI TERRAZA - DÍA CUARENTA Y CUATRO

DIA CUARENTA Y CUATRO – LUNES 27 DE ABRIL 

LIMPIEZA GENERAL

 

 

      ¡Hoy he dado el pistoletazo de salida! Limpieza general de toda la casa, empezando por una esquina para terminar en la otra. Cortinas, colchas, alfombrillas; todo a la lavadora. Luego mover muebles, limpiarlos, vaciarlos, lo mismo con los armarios. Todo tiene que quedar impecable para dentro de unos diez días. Calculo que es lo que tardaré en darle la vuelta a todas las cosas, seleccionar lo que vale, tirar lo que está roto o demasiado viejo, mover estanterías, en fin, todo lo que implica una limpieza general. Como las de antes.

      Mis hijos siempre me han dicho que limpio demasiado, que limpio taaaantoooo que un día se va a desintegrar la casa. Confieso que me gusta la lejía, me gusta desinfectar, pero ahora tengo también una “vaporeta” y eso facilita mucho el trabajo y no hay que utilizar productos tan corrosivos. Las ventanas y las persianas y todas las rendijas que tienen van a quedar impecables.

      Estoy convencida de que los vecinos, con los que salgo a aplaudir todas las tardes, habrán pensado que me he vuelto loca. Pero no, loca no. Maniática sí. Lo confieso. Cada vez me gusta más el orden, cada cosa en su sitio, bien colocada y no tirada de cualquiera de las maneras. Los cubiertos bien puestos, los vasos según uso y tamaño, cada plato en su sitio. La ropa la cuelgo por colores, lo que hay que doblar lo doblo de tal forma que si remuevo no se desdobla y los zapatos según la finalidad, eso es, las deportivas en un sitio, las de paseo en otro y así sucesivamente. Los libros por orden alfabético, lo cual no es muy práctico, pero así, cuando busco un libro tengo un pretexto para revisar la librería. Las fotos que ahora estoy revisando y escaneando las coloco en carpetas por año y meses. Todo en armonía.

      Eso es lo que hacen los años porque yo no era así. Era ordenadamente desordenada, como una persona normal. Ahora me estoy volviendo maniática y a veces tengo que cerrar los ojos para no ver las cosas fuera de su sitio. Supongo que exagero, pero hoy con mi "kit" de limpieza me he puesto manos a la obra.

      Ayer vimos a los niños en la calle con sus padres y hoy han vuelto a salir.

      Lo que no he visto es al cisne y tampoco otros animales que al parecer se han adueñado de las calles de un buen número de ciudades del mundo en vista de que el humano ha desaparecido del asfalto. La imagen que más me ha impactado ha sido la de una pareja de leones tumbados en un “green” de un campo de golf en Sudáfrica. ¡El Rey ha vuelto a tomar posesión de sus tierras!

      En estos días del coronavirus, el mundo está lleno de curiosidades. Algo que me temo no durará mucho tiempo ya que en el momento en el que nuestros días vuelvan a la normalidad estaremos de nuevo en la calle espantando a los animales.

      Muchos son los que se preguntan qué es lo que va a cambiar con esta pandemia. ¿Cómo vamos a cambiar los seres humanos? Hay muchas esperanzas al respecto, pero personalmente soy bastante pesimista. ¡Ojalá me equivoque! Pero el ser humano es el único animal, y así lo hemos demostrado a lo largo de la historia, que comete el mismo error una vez, y otra, y otra y otra.

 

 

 

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